¿Por qué son necesarios los rascadores para los gatos?

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Uno de los accesorios que no puede faltar en tu hogar si tienes gatos, son los rascadores de gatos muy necesarios para afilar sus uñas, entre otras funciones principales.

No debemos olvidar que los gatos tienen instinto salvaje y su principal prioridad es afilarse las uñas en el primer mueble de madera, marcos de puertas, sofás o lo primero que encuentren a su paso. Para ellos son sus rascadores naturales.

De ahí tengamos que proporcionarles una alternativa antes de que destrocen el mobiliario del hogar.

¿Cuál es la función de los rascadores?


1. Uñas fuertes y sanas: Si os habéis fijado en las uñas de los gatos estas tienen varias capas. Cada una de ellas las va mudando muy frecuentemente. Por ello la función del rascador es precisamente ir quitando las capas muertas y así van dando paso a unas uñas sanas y más fortalecidas. Marca su territorio: Los gatos son territoriales por naturaleza, y en el hogar no iba a ser menos, sobre todo si tenemos más de un felino. 


El gato cuando utiliza el rascador está dejando su huella impresa como diciendo, este es mi territorio y es mi juguete. Así el resto de los gatos distinguirán el olor que ha desprendido y sabrán que es territorio está ocupado.

2. Ejercicio físico y liberador del estrés: El gato casero necesita de hacer ejercicio para evitar el sobrepeso por la cantidad de horas que se pasa dormitando de ahí tenga que estirar los músculos, moverse y jugar. A la vez que fija sus uñas en el rascador hace estiramientos de toda su fisonomía, lo cual le permite mantenerse ágil a la vez que juega. 


No obstante hay veces que el gato por alguna circunstancia está estresado. Si le tenemos el rascador acudirá a él para descargar esa energía sobrante hasta que quede completamente liberado.

Qué rascador es el más adecuado 


En el mercado podemos encontrar mil y un modelo y de distintos tamaños. El rascador ideal será aquel que tu gato realmente quiera.

Sí son así de sibaritas.

Es importante que desde pequeños les acostumbremos y le enseñemos a hacer uso del rascador. Siendo adultos es algo más difícil acostumbrarlos. Uno de los más comunes es el rascador de poste, tiene que tener una columna de más de 70 cm para que pueda hacer un correcto estiramiento en vertical.

Lo ubicaremos en un lugar de la casa donde el gato se sienta cómodo o, en lugares estratégicos para que no arañen componentes de la casa. Si en tu casa tienes más de un gato se recomienda tener más de un rascador, por aquello de que el gato marca su territorio y no le gusta compartir lo que es suyo.

Si tu gato ignora el rascador constantemente muévelo de posición hasta encontrar ese rincón donde tu gato se sienta cómodo, enséñalo a utilizarlo mediante el juego e interactuando con él, verás como a base de constancia el felino consigue hacerlo como algo suyo.

Conclusión personal 


En mi casa es Iris la dueña y señora de los rascadores. Uno de ellos, el de tronco, se lo tenemos ubicado en uno de los halls. Empezó de mayor a hacer uso de ellos, nos costó acostumbrarla porque ella es un poco rebelde, pero ahora no sabe estar sin sus rascadores de turno.

La realidad es que no ganamos para rascadores porque se ha cargado varios, pensar que estos accesorios si le dan mucho uso no duran toda la vida. Iris lo utiliza cuando está estresada, hace los estiramientos como una contorsionista y le encanta jugar con el cordel que poco a poco lo va soltando del tronco. Es una de sus aficiones preferidas.

Por el contrario Medusa no toca los rascadores de Iris, por aquello de que no son sus juguetes y están marcados. Ella es más de afilar sus uñas en las esterillas que tenemos en varios puntos de la casa e incluso en una mesa camilla que íbamos a tirar hace mucho tiempo pero desde que Medusa la eligió para afilar las uñas, decidimos dejársela.

Ambas se respetan sus juguetes o accesorios, aunque de vez en cuando se pueden ver utilizando cosas en común. Como los sofás…



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